¿Novela o autobiografía? La puta diabla señala el debut literario de Fito Páez, artista multifacético iniciado en la música, con dos largos (Vidas privadas y ¿De quién es el portaligas?) y un mediometraje a cuestas (La balada de Donna Helena).
La obra narra la historia de Félix Ure, aclamado músico y director, de notoria popularidad, separado y con un hijo a cuestas, adicto a las drogas y el alcohol, que se enamora de una chica más joven, y con quien desarrolla una insana relación amorosa que desencadena una serie de hechos trágicos cuyo derrotero llevarán al héroe a la más baja condición de vida humana en una ciudad difícil como el Buenos Aires de 2018. Y en el medio de la caída, Ure encontrará respuestas para su locura. Conocerá a distintas mujeres a las que se vinculará de formas distintas, intentando taparse para sí el dolor propio por falta de madre. Páez juega en la línea fina que separa el humor y la tragedia, características típicas del argentino medio que intenta salir a flote en un país del cono sur entre corruptelas varias y el amor sincero de sus seres queridos.
En la forma de narrar que utiliza Páez, se evidencian las influencias de Bukowski, de García, de Spinetta y otros autores a los que hace referencia constantemente. Además de un lenguaje directo y una descripción minuciosa, marcas características del autor rosarino en sus canciones y su forma cotidiana de hablar, Fito hace uso de variados géneros y códigos de escritura actuales: así, incorpora la metodología de mailing y las partituras musicales como innovación literaria.
La puta diabla lleva el título de una de las canciones que luego formarían parte de El sacrificio, disco que salió ese mismo año. Sin embargo, muchas de las escenas que hacen a la historia del libro, pueden encontrarse en Confiá, decimoquinto álbum del tiburón rosarino que se editó en 2010.
Este libro, editado por Mansalva, cuenta con la reseña de Martín Rodríguez, quien escribe:
El que nunca tuvo madre tiene un consuelo salvaje: hay algo que no se sabe si termina bien pero termina, para dejar al héroe en las puertas de la vida (...) Y ahora el que quiera comprender el planeta Páez tendrá que venir a estos textos para tocar su tierra, su locura, su humor y sus muertos: será como escuchar sus canciones al revés y oír la voz del diablo, de la puta diabla."



